Le hicimos 32 preguntas a ChatGPT, a Gemini, a Perplexity y al recuadro de respuestas de Google sobre los temas donde se disputa la idea del Perú: informalidad, propiedad, pensiones, minería, desigualdad, Constitución económica. 224 respuestas en un día. No para venderle un servicio, para poner un punto de partida sobre la mesa.
Hasta hace poco una idea se instalaba en televisión, en prensa y en redes. Hoy hay un cuarto lugar, y es el que más va a pesar: el peruano que quiere entender qué es la informalidad ya no busca una columna, le pregunta a una máquina. Y esa máquina contesta con lo que encuentra publicado, estructurado y citable.
Gana el que produce más piezas, en más formatos, desde más cuentas y con más frecuencia. Es una guerra de volumen, y una columna al mes no la pelea.
Permanece el que tiene más contenido indexado y con estructura: artículos, documentos, transcripciones, fichas. Lo efímero desaparece; lo publicado se queda.
La máquina arma la respuesta con fuentes públicas y recuperables. Quien no publicó de forma legible no existe en esa respuesta, aunque tenga razón.
Esperábamos encontrar un ecosistema contrario dominando los temas. Lo que encontramos es distinto y, para este proyecto, mejor: en las 84 respuestas sobre los temas de fondo, en 39 no aparece ningún autor ni institución con nombre. Cuando aparece alguien, las ideas de su lado ganan 19 a 3. El problema no es que el otro bando haya ocupado el terreno. Es que el terreno está vacío y llegar primero cuesta menos de lo que parece.
Cómo se leen estos números. Preguntamos doce veces por los temas de fondo, cada uno a cuatro máquinas y con dos pasadas. En 39 de las 84 respuestas la máquina explica el tema sin citar a un solo autor peruano. En 28 se apoya en una institución sin postura (el INEI, el Banco Central, el Banco Mundial, la PUCP). Solo en 22 aparece alguien con posición, y de esos 19 son de su lado contra 3 del otro. La asimetría que se siente en televisión no está, todavía, dentro de estas máquinas: lo que hay es un hueco.
Cómo se lee esta escalera. Es la misma idea preguntada de cuatro maneras, de la más nominal a la más real. Cuando la pregunta trae su nombre, las siete respuestas lo reconocen como coautor: la información existe y es correcta. Cuando la pregunta es por el libro, dos máquinas se lo atribuyen entero a Hernando de Soto. Cuando la pregunta es por el experto del tema, las siete responden De Soto y ninguna lo nombra a usted. Y cuando la pregunta es la que de verdad escribe un peruano (por qué hay tanta informalidad), ninguna de las siete nombra a nadie de los dos. La autoridad está reconocida y no está pegada al problema: eso no se arregla con más reputación, se arregla con más material publicado sobre el tema.
Cómo se lee esto. De los ocho bloques de autoridad que medimos, este es el único que su lado pierde: ninguna de las siete respuestas nombra a un constitucionalista de posición liberal y tres nombran a referentes del lado contrario. Es también el tema con más consecuencias, porque de ahí sale cómo se cuenta el capítulo económico. Es el candidato natural para el piloto: pierde poco tráfico y decide mucho.
Cómo se lee esto. Su presencia personal está sana: en 38 de 42 respuestas sobre usted, las máquinas lo identifican bien, con su obra y su rol. Y en la pregunta por los abogados referentes en análisis económico del derecho, cinco de siete lo nombran. Esto es lo que hace que su caso sea distinto al de alguien que necesita darse a conocer: no hay nada que reparar en su nombre. Lo que falta es que ese nombre esté presente donde se discuten los problemas, no solo donde se lo menciona a usted.
Cómo se lee esto. La obra que fundó la discusión peruana sobre informalidad y propiedad no tiene, cuarenta años después, un lugar propio donde se la pueda leer, citar y verificar. El resultado más "canónico" que encuentra una máquina es una copia subida a Scribd. Lo mismo pasa con el tema: en la página 1 de "informalidad en el Perú" están el IPE, CEPLAN, la PUCP, SciELO y un repositorio de la SUNAT, y no hay una sola página de este lado de la discusión. Publicar la obra y sus argumentos en una página propia, con el texto completo y estructurado, es de las cosas más baratas y de mayor efecto de todo este documento.
Cómo se lee esto y por qué cambia el plan. La fuente que más alimenta estas respuestas es el video, seguida de Wikipedia y de repositorios académicos donde alguien subió un PDF. Las columnas de opinión de los diarios pesan menos que un video transcrito y menos que un documento colgado en un repositorio. Para el bloque sobre usted, las fuentes más citadas fueron YouTube (38 veces), Wikipedia, elcato.org y la Universidad Francisco Marroquín, y su propio sitio de artículos apareció seis veces. Eso confirma el diseño de la fábrica: grabar y transcribir rinde más que escribir, y publicar el documento completo rinde más que publicar el resumen.
Un medio más compite por atención en un solo territorio y depende de que alguien lo lea. Una infraestructura convierte cada idea en decenas de activos y los distribuye por muchas puertas a la vez. Son cinco piezas y ninguna sirve sola.
Este documento ya es la línea base. El piloto se hace sobre cinco temas que usted elija de los que aquí se midieron, y termina con la misma medición repetida: mismas preguntas, mismos motores, mismo método. Si la aguja no se mueve, se sabe en noventa días y no en tres años.
Cinco temas elegidos. Por cada uno: quién domina hoy, qué fuentes se citan y qué actores aparecen. Primeras conversaciones grabadas con el nodo intelectual y las primeras páginas de tema publicadas.
La fábrica trabajando: cada conversación convertida en cortes, artículos, citas y transcripción, distribuidos por la red. Medición semanal para ver qué tema se mueve y cuál no.
Se repite exactamente esta medición y se pone al lado de la foto inicial: qué actores nombra ahora cada motor, qué fuentes usa y en qué temas cambió el reparto.
Un cliente compra un servicio y espera un reporte. Lo que hace falta acá es alguien que defina qué se pelea y convoque a quienes pueden pelearlo. Esa parte no la puede poner una agencia.
De esa respuesta salen los temas del piloto, los especialistas del nodo y el orden en que se pelean. Esta medición ya está hecha y es suya, se trabaje o no con nosotros: son 32 preguntas, cuatro máquinas y un día de trabajo, y le dice dónde está parado cada tema hoy.
Conversar por WhatsAppMedición propia del 1 de setiembre de 2026: 32 preguntas por 4 máquinas (ChatGPT, Gemini y Perplexity con dos pasadas cada una, más el recuadro de respuestas de Google geolocalizado en Perú), 224 respuestas, más la primera página de Google de 7 búsquedas. Las citas son textuales. Este documento reporta qué contestó cada máquina ese día y con qué fuentes; no juzga ni valida las afirmaciones que reproducen ni toma posición sobre ellas. Documento de trabajo, preparado para la conversación con Enrique Ghersi.